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12 Diciembre 2018

¿Cómo iluminar la zona de lectura y estudio?

Aprende a iluminar la zona de lectura y estudio para tener la mejor iluminación posible.

¿Cómo iluminar la zona de lectura y estudio?

Si tenemos estudiantes en casa, o nos gusta pasar momentos tranquilos y agradables con un buen libro, seguramente nuestro hogar tenga un espacio habilitado para llevar a cabo estas tareas. Igual de importante es equipar ese espacio con un buen mobiliario, que favorezca la concentración y el rendimiento, como lo es elegir una buena luz, adecuada a estas tareas visuales y mentales, que permita sacarles todo el rendimiento sin cansar la vista ni la mente.

En este sentido, resulta muy adecuado saber qué tipo de iluminación es la más adecuada para realizar estas tareas. A continuación, vamos a dar unas pinceladas para que puedas aprovechar todas las ventajas que nos ofrece este tipo de luz, que te permita sacarle todo el partido posible a esas tareas donde la concentración debe estar presente en todo momento.

La importancia de una buena iluminación en la realización de tareas mentales


Para realizar tareas mentales, como pueden ser la lectura y el estudio, no solo necesitamos un buen ambiente que favorezca a la concentración, sino también una buena iluminación. Al tratarse de tareas en las que la vista tiene un papel principal, la iluminación cobra importancia. Si no usamos una buena iluminación, nuestra vista puede fatigarse en un tiempo corto, lo que puede complicar la tarea en gran medida. Además; unas condiciones de luz deficientes pueden traer problemas visuales, a largo plazo.

En cambio, si conseguimos equipar este espacio con una luz adecuada, alargaremos nuestro tiempo de estudio al mismo tiempo que le sacaremos el máximo partido. Además, estaremos previniendo problemas de vista evitables.

Por todo ello, es muy importante conocer que tipo de iluminación es la adecuada para desarrollar tareas que requieren un esfuerzo mental y en las que la vista juega un papel decisivo.

Cómo elegir la mejor iluminación para las tareas mentales


Existen estudios que demuestran que las diferentes temperaturas de luz pueden favorecer o entorpecer la concentración. En este aspecto, aquellas que más propician un buen rendimiento en las tareas mentales son las luces frías que oscilan entre los 5000k. Llamamos “luces frías” a aquellas luces claras o blancas, que cansan menos los ojos y son más parecidas a la luz natural. Se trata de bombillas con foco azul.

Además, también deberemos poner atención al índice de Reproducción cromático. En este sentido, las luces con índices altos podrán facilitar una mayor concentración y su mantenimiento por más tiempo.

La unidad de energía sobre superficie (o lux) también puede ser determinante. En este sentido, la mejor luz para llevar a cabo estas tareas es aquella que refleja los verdaderos colores del libro u objeto que esté iluminado. De esta manera, se puede conseguir una concentración mayor. En este sentido, la iluminación ideal debe de situarse entre 400 y 500 lux.

A la vista está de que, para llevar a cabo estas tareas, no vale una iluminación cualquiera. Cuando acudas a la tienda de iluminación, pide asesoramiento o busca una bombilla con estas características.

Además de ello, existen otros consejos que van a potenciar el rendimiento en tus tareas mentales. Son los siguientes:

  • La mejor luz para realizar tareas mentales es la luz natural. Por ello, se recomienda que el lugar destinado para ello se sitúe muy cerca de una ventana que reciba luz directa del exterior. No obstante, existen ocasiones en las que la luz natural no llega lo suficiente como para ser adecuada, o el momento del día en el que realizamos estas actividades no tenga una buena luz natural. En este sentido, deberemos optar por luz artificial.

  • Es recomendable tener varios focos de luz. Una lámpara de sobremesa puede ser muy útil, pues proyecta la luz directamente sobre el libro o los apuntes a estudiar. De esta manera, no tendremos impedimento para leer y trabajar con el material. Es importante que esta lámpara de sobremesa tenga las características comentadas anteriormente. Otro punto de luz puede ser más general, como la lámpara de techo. De esta manera, evitará el gran contraste entre zona lumínica y zona oscura. En esta ocasión, se recomienda que la luz que desprenda sea cálida.

  • Lo ideal es que la luz se proyecte por encima del material que estemos leyendo o estudiando. Resulta recomendable que la lámpara de mesa sea regulable, para poder focalizar su luz en diferentes puntos. Si tiene brazo, podremos tenerla encima de la mesa, pues gracias a él nos alumbrará desde el ángulo superior.

  • Es importante evitar las sombras creadas con las manos u otras partes de nuestro cuerpo. Esto se puede evitar jugando con la posición de la lámpara. Si somos diestros, será conveniente que la luz provenga del lazo izquierdo. Si somos zurdos, la situaremos en el lado derecho. De esta manera, la sombra que proyecta nuestra mano no ocultará lo que vayamos escribiendo.

  • Si la lámpara que tenemos permite regular la intensidad y la temperatura lumínica, la podremos aprovechar para ajustar la luminosidad a nuestro estado. De esta manera, podremos modificar estas características en caso de tener la vista cansada.

  • Si queremos ahorrar en la factura de la luz, podemos optar por cambiar nuestra bombilla por luces LED. A priori tienen un coste superior, pero su duración es más larga y su consumo es mucho menor. Las luces LED cuentan con las mismas tonalidades que las luces normales, por lo que también podremos elegir la luz más idónea para cada lugar de nuestra casa.


En lo que respecta al diseño, solo necesitamos ponernos manos a la obra en la elección de nuestra lámpara para darnos cuenta del gran abanico de diseños que nos ofrecen las tiendas de iluminación. De esta manera, nos resultará muy fácil encontrar el diseño que encaje perfectamente con el ambiente creado en nuestra zona de estudio, que además se integre en la decoración del lugar y que, por supuesto, cumpla su útil función. Te sugerimos los siguientes consejos en cuanto al diseño de la lámpara o flexo:

  • Deberás escoger un flexo que quepa en el lugar de estudio. El brazo debe caber entre el escritorio y estantes que pueden haber en la parte superior.

  • Su pie de apoyo no debe ocupar mucho espacio en la mesa, pues lo necesitaremos para poder realizar nuestras tareas con comodidad.

  • Si no disponemos de mucho espacio en la mesa de trabajo, podemos optar por una lámpara con pinza y brazo regulable. Podemos pinzar la pinza en algún mueble superior, si es que los hay, como baldas o estanterías, y dirigir la luz sobre el libro o material a trabajar.

  • El cable debe quedar lo más recogido y escondido posible, para no interferir demasiado en la mesa de estudio.


A modo de conclusión…


Por todo ello, queda patente que la elección de la luz para realizar tareas mentales, como estudiar o leer, es muy importante para poder rendir de una manera óptima. En estas tareas no solo interviene la vista, sino también algunos aspectos psicológicos como son la atención y la concentración. Las luces más recomendadas para conseguir y mantener estos aspectos son las claras o blancas, con un alto índice cromático y una medición lux que oscile entre 400 y 500. Si además seguimos unos ciertos consejos referentes a la posición del foco de luz y del flexo, estaremos creando el ambiente perfecto para que nuestra tarea pueda realizarse de manera positiva.

El diseño también puede ser importante, pues nos permitirá integrar el flexo en el ambiente decorativo de nuestra zona de estudio y dejarnos espacio para poder desarrollar nuestra tarea de la manera más cómoda y ancha posible.